Como están todos, despues de contarles de cómo mi hermano Alfredo, mi perro Negro y yo disfrutamos de una noche de sexo donde yo fui pasivo total, ahora no me iba a quedar con las ganas de sentir el ano de Alfredo de verlo sufrir de dolor cuando lo penetrara, de ver todo un macho mamando una verga, esos pensamientos rondaron mi cabeza dia con dia
Me llamo Sandra, y esta historia comienza cuando mi madre enviuda y se junta con un señor de 48 años de edad, el cual, desde el momento en que llegó a la casa y me conoció, comentó que era ya una mujer hermosa (incluye foto).
El hijo menor de una familia acude a una fiesta, cuando llega esta se ha cancalado, regresa a casa y es sorprendido por las acciones de su madre y hermano.
esta historia que van a leer me sucedió cuando tenia 24 años, soy bisexual y siempre lo supe, vivo en Lima, Perú. Somos 4 hermanos, 2 hombres y dos mujeres, soy el menor de todos, mi hermano me lleva 10 años, en esa época él tenia 34, alto 1.83, formado, con bigotes y velludo como me gustan los hombres. Siempre espiaba a mi hermano cuando se bañaba, y se cambiaba en el cuarto. Incluso cuando dormía, me acercaba hacia él y de a pocos le tocaba la verga por encima de las sabanas.