Les cuento como me folle a mi Tia Fernanda, madre de mi prima del mismo nombre a quien me folle antes. Sin proponermelo me folle a la madre y a la hija.
En mi familia siempre se había hablado de una tía que tenía especial adoración por la pija, cualquiera fuera el dueño de esa pija y cualquiera fuera el lazo que la uniera a el.
Siempre había admirado a mi hermana: tan hermosa, tan dulce, tan especial... nunca imaginé que, siendo aún niña, mi admiración se transformaría en deseo.