El morbo del incesto despierta en Susana sentimientos encontrados, y no sólo no está dispuesta a dejarlo, sino que ahora su lasciva mente traza planes que convertirán la moral de su padre en un muro agrietado listo para derrumbar.
Los encantos de mi madre y mi tía al descubierto. Mi madre y mi tía continúan mostrándonos sus encantos a mi primo y a mí pero exigen una contraprestación por su atrevida exhibición. El recato y el pudor de nuestras madres va quedando en el olvido.
La exhibición va en serio. La exhibición, inicialmente casual y medio en broma, de mi madre y mi tía ante mi primo y yo toma derroteros que nunca hubiéramos imaginado. Nuestras recatadas madres parecen no serlo tanto.
Habíamos ido con mi marido, mi hija y su novio al apartamento que tenemos en la costa. Mi marido debió acompañar a mi hija a Barcelona a que hiciera el último examen del curso en la facultad. Así pues me quedé sola con mi futuro yerno el cual me asombró con todos sus encantos...