Ezequiel debe pasar unos días con los operarios de una planta que llevan varias semanas encerrados allí, sin contacto con otras personas, sin muchas diversiones... sin tener sexo...
¿No que no estabas excitado? –me dijo Diego mientras su mano comenzaba a recorrer el largo de mi pene y comencé a experimentar la sensación más gratificante de toda mi vida, era un gozo increíble de describir y de explicar, mi mente de inmediato me llevo a un lugar único y maravilloso, una agradable sensación recorría todo mi cuerpo de los pies a la cabeza y no pude hacer nada ni decir nada para evitarlo.
Nunca imagine que lo que relato a continuacion pudiera pasarme y menos con mi mejor amigo, jamas me habia pasado por la mente tener relaciones con alguien de mi mismo sexo, pero simplemente paso...