No sé desde cuando, pero desde que tengo memoria siento una predilección por los hombres muy gordos. Léase bien: no dije hombres gordos, dije hombres MUY gordos. Para mi, 100 kilos es apenas gordito. 120 kilos, podría considerarse gordo, dependiendo de la altura. Mis preferidos son los hombres de 140 kilos para arriba, sin límites.
Un hombre ingresa a la vida de una familia adinerada y desde el sexo, los somete a sus instintos mas bajos, conviertiéndolos poco a poco en marionetas. Madre, padre, hijo, hijastro, sobrino, amigo, jardinero y todo un gran circulo de placer y dominio.
La amnesia de Sócrates no alcanza a la identidad sexual, y los cachorros dan prueba de ello. De regreso al hotel, Gonzalo recibirá unj homenaje muy especial.