Luis nos cuenta ahora una tarde en el cine con su novia Marta, que se porta como de ella espera, es decir, como una perfecta aspiradora... y otras historias.
Sonia acepta convertirse en una puta voluntariamente, de momento la puta de Mario. Se va a vivir a su casa, y el primer capricho que la impone Mario es mamársela a un tío en un cine, para después follársela él en los aseos.