Graham me proponía una especie de rollo con derecho a algo más a la larga, mientras el sexo no sería en exclusiva, ni tendríamos que rendirnos cuentas. Durante aquella comida no llegué a plantearme realmente si era aquello lo que esperaba de mi vida. Sonaba mejor que un rollo de una noche, pero no sonaba tan bien como me hubiese gustado.
Casi no me atrevía a acariciarle, desconfiaba incluso de que estuviese allí. Sentía que si le tocaba desaparecería. Es lo que tienen los rollos, se cuelan en tu vida, te transportan a la cumbre del placer instantáneo y luego… y luego no queda nada. Se deshacen frente a ti como una cortina de humo. Es lo que tienen los rollos, sólo hay que tenerlo claro.
hoy Barcelona es otra, como mi puta vida, que cada día es una u otra y ya no sé dónde estoy ni adónde voy. Estoy en obras permanentes, en estado de regeneración continua. Barcelona es como yo… un follón, pero ¿a qué somos fantásticos? Ven, descúbrenos… sólo en Barcelona vivirás la vida de otro.”
Cuando he salido del gimnasio, la amenazadora tormenta de problemas que se cernía sobre mí ha vuelto a descargar en un sonoro chaparrón… la llamada de Dani ha roto el delicado equilibrio mental que he estado construyendo en la tranquilidad del jacuzzi. He vacilado antes de responder pero finalmente he sentido la necesidad de afrontarlo…
En la fiesta de estreno de la nueva imagen del bufete Juan tendrá una importante conversación con su padre, que acabará con un precipitado final. De camino a la fiesta a la que le ha invitando Dani, Juan no dejará de pensar en lo sucedido.
Recomiendo leer la saga completa para poder entender la historia. En este capítulo Raquel sufre las primeras vejaciones en manos de quienes se supone debian protegerla.
Continuación de la obsesión por la sirvienta de la casa. El protagonista lo arriesgará todo, someterá y será sometido por ella con tal de hacerla suya. No reparará en abusar de ella o ser domado.