Tengo que tranquilizarme, pero es que así vista de cerca es preciosa…Una carita blanca….dulce, delicada. Con unos ojos negros que creo me pueden derretir, unos labios jugositos. Y el pelo…negro. Vamos ¡Una morenaza! ¡¡¡y vaya escote!!!
Su cuerpo era perfecto, bellísimo: sonrisa tierna, brillantes ojos verde esmeralda y un precioso pelo rojizo. Mis ojos seguían cada uno de sus movimientos, de sus contoneos. Era la colegiala más linda del mundo.
Soy una mujer casada de 46 años que disfruta del sexo; deseo compartir con Ustedes mi experiencia real con un amigo (ahora) cuya dotación me ha llevado a las estrellas.
Continuación del relato sobre mis vivencias en un viaje por Tailandia, en el que conocí a la horma de mi zapato, luego a su hermana y después a su madre (ilustrado con fotos).