Ernesto se quedó callado un momento, y después me dijo que me retaba a ir con ella, conquistarla, y manosearla delante de la fiesta completa y me daría una buena cantidad de dinero. En ese momento, entre la borrachera que traía y la calentura que Claudia me había propiciado, decidí aceptar el reto de Ernesto.
La situación es tensa y la atmósfera envolvente; imágenes, fotografías y miradas... sensaciones inminentes. Lo que ha de suceder... léanlo mejor ustedes mismos.