La espera ya se hacía muy larga, pero me alegro al ver que descendía mí querida amiga por las escaleras, la abrace, la bese, la quería poseer ahí mismo. Nos tomamos de la mano y salimos rumbo al hotel más cercano. Estando ya en este, solo fue cerrar la puerta de la pieza y comencé a quitarle toda su ropa, la deseaba no veía la hora de tenerla entre mis brazos y amarla, ella solo reía ya que sabia lo que yo había esperado para tenerla junto a mi; nunca cuando fuimos novios tuvimos la oportunidad de estar juntos y esta ves seria toda mía.
No me dan ganas de ser su novia, tiene 17 años como yo, y es delgadito y chaparro... sabes... a mi me gustaría que un hombre me besara; un hombre grande y fuerte, que sepa enseñarme, yo quiero aprender.