De manera muy sexy Elvira siguió desnudándose y yo comencé a sacarme la ropa que ya me apretaba por la calentura que había agarrado con solo ver a mi compañera de trabajo portándose de esa manera.
Mi boca se acerca a la tuya. Mis labios acariciaban los tuyos. Mi lengua presiona tus labios. Abro tu blusa y mi mano se introduce acariciándote. Me das tu consentimiento, para desvestirte y eso es lo que te hago lentamente. Mientras, tu boca, me da besos a las manos, a los brazos y a mi cara (en los descansos de desabotonarte y sacarte los brazos). Y tu lengua entra en mi boca, se mueve por ella y se encuentra con la mía.