Mi vecina Mónica esta divina; y en este tiempo de verano que vivimos en el hemisferio sur se pasea por el patio con una minuscula bermuda vaquera, dejando apretado su hermoso y redondo culito. Ella sabe que esta buena y que yo me la quiero llevar a la cama, solo espero que me de la oportunidad,hasta queun mediodía sucedio... pero mi sorpresa fue mayor con el correr de la calurosa tarde de enero...
Un día fuimos secuestrados, por seres extraños, los cuales no examinaron por todos lados paa aprender mas de nosotros, la pregunta es ¿cuales son sus limites?
Paso mis manos sobre mi piel untada con crema hidratante, la preparo para el y a la vez siento que son sus manos las que acaricia mi cuerpo llenandome de deseo.
Esta “aventura” que os cuento sucedió el Verano pasado cuando yo tenía 22 años, ahora tengo 23 claro, empezaré presentándome, mi nombre digamos que es BA.