La transicion de niña buena habia pasado ahora tenia que tener las agallas que siempre me faltaron, ligadas con pudor, pero sin verguenza, con orgullo, pero no en demasia. Aqui pierdo todo lo que me quedaba.
La pasión con la que me lo chupaba me hizo pensar que tenía un motivo muy grande por el cual trabajar. En vez de secretaria hubiera sido toplera y eso hubiera sido menos denigrante.