Esta experiencia ocurrió la noche que mi esposa me pidió que la llevara a conocer un boliche Swinger. Después de indisponerse y manchar su ropa interior con sangre, terminamos haciendo un salvaje trío con otro hombre en un baño del local.
Después de estar un tiempo separados con mí esposa, tuvimos la voluntad y la necesidad de reconciliarnos. De pura casualidad y sin provocarlo, al mes siguiente, nos encontramos en una situación donde se generó un formidable trío con el frustrado amante que ella tuvo durante nuestra separación.
Nunca he escrito un relato, pero si he leido muchos, esto de cierta manera me animo hacer un trio con mi esposa y un “amigo” entre comillas porque eso de amigo realmente no lo se.