Mi amigo estaba verdaderamente desesperado después de los acontecimientos de aquella noche. Cuando salió apuradamente con su mujer de la casa donde habían mantenido relaciones con Fernando y Vero, solo tenía en mente averiguar por qué su esposa había disfrutado tanto con Fernando.
Cada cierto tiempo nos deteníamos, yo besaba a una mientras que la otra metía su mano por el pantalon, acariciando, mi pene, en un momento claudette metió la mano y la saco humedecida por mis líquidos lubricantes me miro y se metió los dedos a su boca.
Este relato es fruto de la experiencia que vivió un amigo, quien fue llevando los juegos eróticos de su pareja, de la fantasía a la realidad. Pero cuando llega el momento no siempre se puede tener el control de la situación...