Es imposible describir el amor, la pasión, el deseo, las ganas salvajes y animales, la sensación de que vas a morirte en ese mismo instante o que estas naciendo a través de esa vagina que te proporciona tanto placer.
Como una sesión de depilación, se convirtió de forma inesperada en una sumisión total de mi amiga Maribel, en manos de otras mujeres y como me ofrecí a relatarlo por ella. Maribel sigue ahora disfrutando de los nuevos placeres que la han hecho descubrir.
Este es mi tercer relato de la serie que inicié sobre mis experiencias sexuales. Se trata del encuentro a solas con Dalia, mi adora rubiecita de dorado vello púbico.