"¡Dios! Me pongo húmeda tan solo de recordar. Mmmmmm… esa pobre chica se vino tantas veces que tuvo que rogarle a Sam que se detuviera. Oh, esa dulce chiquilla. La pobrecita no ha de poder caminar hoy."
Hace tiempo que la miro de una forma distinta pero nunca me he atrevido a insinuarle nada. Los saludos de rigor y alguna que otra invitación pendiente a un café, que nunca se ha dado. Pero la otra noche soñé con ella y...
Pido consejo urgentemente, les juro que esta historia me dejo caliente, una historia para despejar dudas, tal vez algunas lesbianas o chicas bisexuales podrían darme una manito.
Esa noche Natalia, apenas ha dormido, excita y ansiosa, con una calentura increiblemente fuerte ha estodo durmiendo y despertandose y tocandose sin parar. Ha tenido que ponerse crema de lo irritados que tiene sus tetas y coñito.