La ropa provocativa, las posturas atrevidas, las fantasías y la ayuda de una amiga contribuyeron a que nuestra protagonista fuera poco a poco descubriendo su sexualidad.
El relato trata de cómo las circunstancias pueden presentarse sin premeditación, ni buscarlas y hacen posible la unión de dos estudiantes universitarias.
Le atraía mucho una amiga bisexual que es muy especial para ella, porque sabe perfectamente todo lo que a ella le gusta, y cada vez que se veían se ponían como locas.
Nunca en sus vidas habían experimentado momentos de placer tan intensos como aquellos. El alcohol desató la lujuria y las ayudó a descubrir que eran unas chicas muy libidinosas.
Decidió darle una sorpresa a su novio y la sorprendida fue ella al ver que su vecina le hacía sentirse relajada, morbosa, excitada y muy especial mientras se probaba la lencería sexy y atrevida para su aniversario.