Como el teatro te puede dar muchas satisfacciones en la vida y hacer cosas que ni siquiera serias capaz de pensar. Todo gracias a Loreto, Amanda, Lidia y Natalia.
Pasamos la navidades en casa de mi cuñada. Cuál fue mi sorpresa que a la que yo creía una mojigata, escondía a una pecadora, con unas ganas insaciables de que le rellenaran sus agujeros.