Una discusión con mi marido me impulsa a apearme del coche. Dos galantes caballeros me recogen en autostop. Un mundo de placeres hasta entonces desconocidos se abre ante mi.
Un amigo me invitó porque quería ver como me cogía a su pareja, pero había un tercer tipo, segun dijeron activo. Ese director teatral terminó ensartado por mi golosa verga.