En Florianópolis conocí a una chica argentina llamada Claudia con la cual nos hicimos muy amigas. Ella fue la que me convidó con un porro por primera vez, con esto no estoy apoyando ni incentivando al consumo, solo les cuento lo que sucedió.
A las 7 semanas estaba con mareos y vómitos pero igual fuimos con ella a buscar clientes por primera vez. Estuvimos no más de 20 minutos paradas en una esquina. Yo tenía una minifalda roja y un top negro y mi amiga Daiana un pantalón blanco ajustado y remera verde. De repente para un auto con 3 chicos de entre 18 y 24 años. Nos empiezan a decir obscenidades y uno de ellos nos pregunta cuanto cobramos.
Aquellas dos mujercitas no nos dejaban pasar de unos morreos y a lo sumo una caricia fortuíta en el culete o en una teta distraída, eso sí, siempre con la ropa puesta...