No hubiera imaginado lo que me esperaba aquella velada: mi novio y yo ibamos a participar en una orgia, aprendiendo muchas cosas de aquella experiencia.
Al final de nuestras vacaciones nos encontramos con Paco y Rosa y unos amigos que nos llevaron a la orgía con maduros mas espectacular de nuestras vidas.
Tras una morbosa tarde de compras, un peculiar individuo empiezo a meterle mano a mi mujer en un bar musical y acabo ayudándonos a echar un impresionante polvo.
Faltaban dos semanas para casarme y el que iba a ser mi marido decidió darme una despedida. ¿A mi? Con casi cuarenta años creía que eso ya no se llevaba ...