Un grupo de amigotes acuden a un club nocturno con espectáculo de baile erótico. Prueban por turnos a manosear a una de las chicas. Uno de ellos consigue hacerle una masturbación que deja a la chica encantada y con ganas de repetir.
Nuestra caliente abogada va a ver a su clienta y la encuentra al salir de la ducha. Con un cuerpazo como el suyo, sin inhibiciones sobre homosexualidad y la calentura que traía en el coche, la abogada ayuda a la mujer a descubrir el placer de un orgasmo.
Un joven va a nadar a unas piscinas climatizadas. Una chica de cuerpo despampanante le pone a tope y el chaval se va a las duchas donde se masturba a placer.
Nuestro protagonista, excitado y obsesionado con una mujer sale a buscarla con su coche. Cuando la encuentra y se sube con él apenas pasa tiempo antes de estar gozándose.
Se repite un último examen, pero esta vez la comunicación interior entre las dos mujeres raya lo sublime al tiempo que el sexo trasciende lo meramente físico.
El examen médico de la vagina de su hermana termina en una furiosa masturbación mientras imagina como ella hacía el amor con su novio en la habitación contigua la noche anterior.