Me llamo Laura, y esta es la cuarta entrega de mi relato donde les sigo contando todas mis fantasías, experiencias y cosas que hago para despertar mi lado mas erótico. Como les dije antes: espero que lo disfruten.
Ese calor profundo y sofocante se había apoderado de la atmósfera de mi habitación. La ventana estaba abierta pero el aire parecía haberse perdido en algún lugar de la galaxia. Mi cuerpo, delgado pero de buenas formas estaba empapado de transpiración... Asi comenzaba mi faena...
----Ábremela tú… quiero que sientas como estoy por ti… que veas como me he puesto imaginando que te toco, que paso las manos por tus muslos, despacio… muy despacio.
Ese domingo prepare un ambiente propicio para masturbarme, utilicé un “pene artificial” de 20 cms por 16 de circunferencia, me lo metí al ano y tuve la eyaculación más terrible que me hizo gritar de placer.
Prendí la computadora con la intención expresa de masturbarme charteando, pero antes abri mi e-mail y encontré el comentario de otro colega pajero, sobre mi primer relato, por el tenor de la contestación me fui excitando tanto que ya no pude más y me corri.
...y es entonces cuando mi dedo anular... ese al cual anudo todos mis tabúes, hace circulitos, sutiles y femeninos sobre mi sexo, mientras mi otra mano se encarga de llenar mi arca de los placeres....
Por motivos de trabajo viaje a una ciudad muy cálida, durante mi estadía de cinco días me masturbe cinco veces una de esa fue en en pleno sauna del hotel.