Campaña de Navidad: consigue una sumisa por 0€ (2)
Me levanté dejándola sudada y temblorosa en la cama, tenía una erección de caballo y no podía alejar de mi cabeza la idea de atarla a la cama así que fui a buscar una cuerdas, cuando volvía ella las vio y asintió con la cabeza.
Salió de su casa para calmar el aburrimiento sin saber que una antigua amiga de su madre le enseñaría esa tarde todas las vejaciones y perversidades en carne propia.
Este es un relato verídico. Aunque soy una esclava, el relato está visto desde el punto del Amo, ya que así me pareció más interesante. Si os gusta, enviadme un mail.
Se que comenzar con la palabra “esclava” te parecerá extraño pero deberás comenzar a acostumbrarte, tanto a la palabra como a las reacciones que esa palabra te suponen.