Pues bien, he de comenzar mi relato erótico platicando que lo que aquí les describo es 100% real; se trata nada menos que del momento en que fije mi atención en mi cuñadita, que de ser una niña (14-15 años), pasó a ser toda una hembrita hecha y derecha (17 años), a la cuál tuve el placer de espiar por más 4 años.
Era el verano del 2002 y mi esposa y yo salimos de vacaciones a la playa, nuestro objetivo conocer nuevos lugares y divertirnos, llegamos a una playa nudista.