Este relato es sobre como hice mi fantasía realidad. He decidido contarla por el simple gusto de hacerlo, y porque quiero saber si alguien se anima a ayudarme a hacerla de nuevo realidad.
De mil maneras me he hecho gozar yo misma, pero de todas, la que me ha proporcionado los más poderosos, ardientes e incontrolables orgasmos que en mi vida haya tenido ha sido las masturbadas que me di en un motel de Barquisimeto.