Años atrás a su amigo que era un gran seductor, le había permitido gozar de sus novias. Esta vez no era lo mismo, se presentaba para seducir a su esposa.
Un ejecutivo de una empresa aprovecha las circunstancias para observar a las mujeres que visitan su casa orinando. Hasta la mujer de su jefe cae en la trampa.
Una joven se prepara para su día de trabajo. Todos los acontecimientos van poniéndola cada vez más deseosa y caliente. Y por la noche su vecino le dará el colofón.
La complicidad del vecino que se ha follado a su mujer hace que le ofrezca a su hermana, un buen putón verbenero. Pero no tanto como la esposa que se tira al vecino delante de sus narices y en su propia cama, ofreciéndole el culo como regalo final.
Nuestro protagonista propone a su novia que llame a su hermana para que le dé unos masajes en los pies, mientras él, escondido en el placard del dormitorio, observa la escena que empieza a tomar tintes muy calurosos entre las dos hermanitas.