Vivo amarrada al reloj, pendiente de no retrasarme en mi llegada a casa, descuelgo el teléfono durante unos cinco o diez minutos para no ser interrumpida por nada ni nadie.
Se que Rafael se ha dado cuenta de cómo los espío, a veces mientras esta con ella mira hacia mi terraza, él sabe que estoy allí y algunas veces hemos cruzado miradas de deseo.
Es dificil introducir este relato en una de las categorías establecidas. Eligo el Voyeurismo porque en esta introducción hay mucho de ello, pero "Contactos seminales" versa sobre quienes fantaseamos viendo la tibia miel masculina entrando en contacto con el suave cuerpo de la mujer. Está pensado para quienes disfrutamos al máximo del contacto entre estos dos elementos de la naturaleza, para quienes gozamos de él.