Aunque me considero una persona normal, en mis años muy jovenes tuve una calentura tan impresionante que me llevó a todo tipo de prácticas, aquí está una de ellas.
Cuando le notificaron a la contadora que viajaba al día siguiente a la sucursal de Mendoza, no le entusiasmó mucho la idea ya que tenía una inspección en curso en otra de las empresas que supervisa y no quería alejarse de la ciudad justo en esos momentos.