Me hicieron casarme con trece años con un hombre que me llevaba 30. Al día siguiente de la boda, se marchó de viaje de negocios y por la noche empecé a disfrutar del sexo con su hijo.
Esta apasionada historia acaba, y como corresponde, lo hace en el siete. (por si en algun pais no se entiende, en la Argentina se le dice siete al culo).