Caminaba lentamente, sin percatarse que la observaba. Tenía esa apariencia de inocente que tanto me vuelve loco y al verla pasar junto al taxi no pude resistirme. Le llamé "¿oye disculpa sabes donde está la calle Yugoslavia?"
En la noche de ese mismo día de me primera experiencia, me estaba preparando para meterme a la cama cuando ella entró en mi habitación, la noté sumamente nerviosa, daba vueltas como buscando algo...
Se puso de pie miró hacia la ventana y se fue levantando lentamente la falda de flores de colores, que le llegaba casi hasta los tobillos y sonreía mientras yo observaba sin saber que decir.
Es el relato erótico más excitante jamás contado en donde se describe la desfloración de una chica virgen en su noche de bodas sin ocultar detalles y absolutamente real.