Estaba tan alcoholizada como Maribel, como Yolanda y los demás… Fui al baño y me lavé la verga, luego abrí el refrigerador y me tomé una Coca Cola, incluso comí algo de lo que habían servido: botanitas y poco de pastel. A las ocho de la mañana yo era amo y señor de esa casa…
Este relato que presento a continuación narra la apasionante vida que llevo con mi hermosa hijita de 12 añitos y de la excitación que siento cuando veo que otro hombre abuse de ella.
Yo sabía q Carlos era violento, pero nunca lo habia probado en mi propia carne. En cierto modo me excitaba la idea de que me violara, pero tambien me daba miedo. Finalmente el destino decidió: Carlos me rompió el culo.