Esta es una historia de cómo se suceden las cosas sin dales importancia, cuando en realidad, el más mínimo gesto, palabra o hecho, con el tiempo lo es todo. Espero que les guste.
Ella llegó de trabajar por lo que tenía su trajecito de secretaria ejecutiva, que le queda muy pero muy bien, creo que el único hombre que no se calienta al verla asi vestida debe ser su marido, es verdad eso que dios le da pan al que no tiene dientes.
Una segunda entrega de esta historia de un amor casi olvidado, pero que cada dia crece mas y ni los mismos protagonistas saben hasta donde llegara, en esta parte se descubre a una complice insospechado pero de gran valor, espero les guste
Esto de enseñar matemática a mis niñas me está consumiendo, ya tenemos días fijos. Con las chicas nos vemos lunes y viernes, algunas veces vienen las dos y otras sólo Noe pero siempre es para cogernos y amarnos toda la tarde.