El amor se demuestra de distintas maneras, Elisa sabía amar, como ella decía a su manera pero lo hacía, se entregó completa, completó aquel dicho que versa así “en la guerra y en el amor todo se vale”, ella me hizo la guerra para poder hacerme el amor.
Nuestros labios se unieron y precipité mi mano hacia la cremallera de sus pantalones, rápida, en busca de ese sexo anhelado. Duro y firme, ahí estaba... esta vez no me iba a echar a correr no, esta vez no iba a huir...
Al final decidí ir a conocer al señor mayor depravado, para interiorizarme del empleo que me ofrecía. Me recibió su "padrillo" una especie de secretario que me condujo a su mansión. ¡Por fin me enteraría del significado de "señor mayor pervertido"! ¡Sonsacado esto ya no tenía que seguir fingiendo que me interesaba el trabajo!
No puedo parar, siento el orgasmo subir por mis piernas y enrredarse a mi vientre... pero ella me insiste... mientras me masturbo con una mano, de la camisa extraigo mi cartera, saco el dinero y se lo entrego al universitario...