A mediados de junio del año pasado, tuve una experiencia grandiosa, aunque tiene su lado oscuro ya que se trata de una infidelidad por partida doble, pero no dejo de excitarme cada vez que pienso en esos ardientes momentos...
No se trata de una simple infidelidad física. Julio disfruta rozando los límites del riesgo, sueña con correrse pegado a Natalia, y convierte la convivencia diaria en un juego constante de perversión...
Kika está con su otro marido, su papá, cada vez tiene menos tiempo para mi y me siento sola. Pero el sorpresivo encuentro con mi viejo y gran amigo Beto terminará con mi tristeza.