Vió como la prima de su mujer, con su faldita corta, corria escaleras arriba, la sombra entre sus piernas, no dejaba mucho a la imaginación... ¡¡¡No llevaba bragas!!!
Como a mi amado esposo Armando le molesta que se la mame, he tenido que ingeniármelas para hacerlo sin que se de cuenta. Y se la mamo a través de la polla de mi nuevo amigo Norberto, que la tiene mucho más grandota, pero bueno, nadie es perfecto. Norberto me lleva al depto de Gustavo que se queda para ver. Pero me parece que no logró ser un observador neutral. En fin, todo sea por mi marido...
A mi Armando, mi amado esposo, le molesta que se la mame. Pero él no sabe lo empecinada y creativa que soy. Así que se la mamé por interpósita persona, sin que él siquiera lo sospechara, usando la poronga de mi recién conocido y servicial amigo. No es lo mismo, lo reconozco, pero fué casi mejor.