Algo tan sencillo como hacer la compra en la frutería, encenderá la pasión de Julia. Aprovechando la ausencia de su marido se entregará a los brazos de un desconocido que lograra sorprenderla.
En ocasiones, por amor, podemos llegar a perder el rumbo, a vender nuestra dignidad por unos minutos con el ser amado, a centrar toda nuestra existencia en esos instantes. En ocasiones, ocurre, y esta historia relata una de ellas.
Los ritos deben practicarse y deben mantenerse para que la dinastía rapanui pueda cumplir su papel en la tierra. Tarita fue instruida de que debía poner un alto a su desatada lujuria. Hasta en la cultura en que el sexo se halla más arraigada, se impone la abstinencia como preludio de nuevas y más profundas experiencias casi místicas de unión con la humanidad.
Esta es una historia de cómo se suceden las cosas sin dales importancia, cuando en realidad, el más mínimo gesto, palabra o hecho, con el tiempo lo es todo. Espero que les guste.