Al despertar me sentía excitada, aún con el aroma a sexo por toda la habitación y el sabor dulce del semen en mis labios; había sido una noche delirante, llena de pasión y mi culo lo resentía con mucho placer, aún podía sentir el ardor y dilatación que mantenía.
Eran ya casi las 8, el tránsito había estado muy pesado, iba llegando del trabajo después de un día lleno de problemas, lo primero que hice fue desnudarme completamente y darme un buen baño.
Vivo solo, soy un chico que practica el travestismo en la intimidad, de hecho en mi casa siempre ando vestido de mujer, a veces ando con vestido, con minifaldas y blusas escotadas, pantalones blancos de mujer con pantaletas rojas (para que se noten) o a veces de plano con puras pantaletas, brassiere y zapatillas que es como me siento mas femenina, eso si bien maquilladita porque eso me hace ver mas bonita.