Platicando con un amigo, el me comento’ que en una casa por donde el pasaba para irse al trabajo habia notado que habia un chico que jugaba a ser chica, y que disfrutaba paseándose en el patio con vestidos o faldas para que lo vieran los chicos que pasaban, y que si uno se lo quedaba mirando el coqueteaba como una chica de verdad, me dijo mi amigo que el una vez le dijo hola y el chico le contesto pero que luego se metio corriendo a su casa.
Le dije- hola manuel- el volteo a verme, se paro’ y me dijo hola- yo le dije-oye ¿cuándo hacemos el amor? El mirándome me dijo -ven cuando quieras lo hacemos- vamos a mi casa- ven sigueme, temeroso de que me vieran le alcance a decir- yo se donde vives ahorita voy para alla- ¿de veras? Me dijo bueno alla te espero.
Si todas las mujeres, despidieramos de esa forma a nuestros invitados, estoy segura, les tendríamos constantemente de visitas...salga de la duda.... Melissa.
Ella jamás imaginó que el alta de la Clínica de su marido, pondría a prueba de esa forma, todo su atractivo como mujer, ante sus dos portentosas visitas. Melissa.
Me sente’ en una banca del parque a matar un rato el tiempo pues no tenia nada que hacer, En la banca de a lado habia un grupo de muchachos que la pasaban muy bien, voltee l.
con el top levantado y mis senos a la vista me ponía en cuclillas de tal modo que todos podían ver mi vulva y vellosidad pubica forrada en la trasparente tela blanca de mis pantaletitas y por la pose seguro también podrían ver mi culo desde abajo de la pista, a cada momento me ponía mas cachonda y en consecuencia mas atrevida.