Ahora les relatare mi afición por las prendas intimas femeninas, desgraciadamente mi mama me detectó el mueble donde las guardaba pero eso no es lo bueno, lo mejor de este relato es como me las robaba y las peripecias que tuve que sufrir para obtenerlas.
Aunque nos hablamos todo y no tenemos secretos, a Mª José no le ha gustado preguntar por mi vida antes de conocerla, ya que de hecho lo que la he contado ha sido casi siempre por mi iniciativa. Pero esta vez me ha pedido que la contara alguna cosa oculta que sucediera antes de conocerla.
A partir de ese día se mostró interesado en hacer que yo luciera de manera sensual y provocativa, asegurándose de escoger las prendas más ajustadas y cortas que pudiera haber en exhibición; incluso gastándose una fortuna en los más encantadores juegos de ropa íntima, medias y zapatillas con los tacones más altos que hubiera yo podido imaginar jamás.
Aunque con él nunca fuimos pareja formal, teníamos unos encuentros amatorios sensacionales, eran verdaderas maratones sexuales. Nunca encontré otro hombre que igualara su capacidad de penetrar y eyacular tan intensamente y tantas veces seguidas.