Dentro de las cosas que odio platicar es como termine mi especialidad, ya que casi dos años tarde por mi asesora, hasta que hace poco me di cuenta que quería dejar a su esposo y casarse conmigo, yo no me atreví a ello porque tenía un hijo y el nunca me trato mal.
De pronto entre sueños sentí que llego Silvia a mi casa y su presencia era tan fuerte en mi vida que la sentí en cada poro de mi cuerpo y me estremecí pero desde chicos nos habían enseñado a querernos bien debido a que casi nunca nos frecuentamos.