Cuando yo miré a Blanco, le estaba metiendo toda la polla dentro de la boca a la indígena. La tenia clavada por la boca, y la llevaba hacia adelante con fuerza y con sus manos sujetaba fuertemente a la india por las orejas...
Eran amigos desde los 10 años. Uno, desenfadado y decidido, el otro, timido y retraído. Uno, protector y el otro protegido. Uno lo quería, pero el otro lo amaba. Nacho y Rafael.
Cada día sentía que Gabriel era algo mas en mi vida que el pequeño chico que era mi alumno. Ambos estabamos preparados para mas y nuestra virginidad debía llegar a su fin. Los dos eramos el uno para el otro.