Con mi vecino habiamos tenido relaciones, ese fin de semana estaba con su amiga. Nos juntamos los tres y desde ese día nos reunimos bien seguido y con el tiempo cada vez mejor.
Una amiga muy cercana estaba a punto de irse del país, probablemente para siempre. Ellos planean darle una despedida, pero ni ellos imaginaron todo lo que iba a ocurrir.
Bajó hasta su vulva caliente y palpitante e introdujo un dedo, mientras que con la lengua daba lametaditas deliciosas al clítoris, Mónica terminó de quitarse el vestido y arqueaba su cuerpo, subiendo la pelvis para sentir mas placer si cabía.
Comencé un sube y baja sensual, arqueando la espalda, con la cabeza hacia atrás y con los ojos cerrados. Nuestras respiraciones y gemidos no nos permitieron oír como abrían la puerta.