Sandrita seguía chupando; no sabía en qué concentrarme, si en el trabajo de mi amigo, o en el de mi vecinita, o mirando cómo los dedos de Rodolfo se metían en el ano de ella.
desde que mi esposo y yo teniamos sexo al principio de la relacion el siempre uso el dedo en mi ano. Yo esperaba la oportunidad de que follara en el culo..
Un paro inesperado de colectivos me hizo ser la única mujer entre muchos hombres. quedando rodeada de ellos, es la historia de cómo dieron su calor humano... entre otras cosas.