Una amiga me contó una historia que primero era imaginada y teniéndome a mí como protagonista pero que se convirtió en real. Unos chicos negros se la devoran.
Ferdinand era un chico negro que apareció justo cuando iba a casarme. Es el hombre mejor dotado que he conocido y me hizo vivir uno de los mejores momentos sexuales de mi vida.
Una exótica chica nativa de la no menos exótica isla de Bora-Bora se encarga de hacer subir mi líbido y otras cosas mas hasta niveles insospechados. Dedicado a Vudu Blanco.