Me llamo Natalia, tengo 19 años y vivo en las afueras de Madrid. El mío es un barrio difícil, donde hay que pelear duro para salir adelante, y donde abundan los cabrones dispuestos a jugártela.
Pero una vez que me tuvo desnuda, volvió a ser el bruto salvaje y pedante que conocí, me sacó abruptamente su verga de la boca, para levantar mis piernas y ponerlas en sus hombros...
Me abalancé sobre el zipper de su pantalón y lo bajé, claro que él no opuso resistencia alguna, metí la mano y saque su verga rosada y flácida, que al contacto de mi mano comenzó a erectar… mmmm… esa sensación me encanta, sentir como crecen en mis manos, me resulta sumamente estimulante…