Hola, este relato va dirigido todos aquellos casados como yo, que no han podido enterrar una antigua pasión por otra mujer, y que de pronto sin planearlo ese sueño de estar con ella después de tanto se hace realidad.
Diez veces lo diría y diez veces seria malinterpretado. Diez veces subiría por tus tersos muslos de color miel en busca de tu roja boca y diez veces me perdería en la jungla de tu sexo.