En la vida hay momentos para todo. Marcos y Mónica disfrutan con un morbo sutil, evidente pero escondido a la vez. La insinuación resulta, frecuentemente, más excitante que los hechos explícitos en si mismos. A eso les gusta jugar a esta parejita...
No pudo evitar pasar las anhelantes palmas extendidas de sus pequeñas manos por los musculosos brazos, bordeando el vertiginoso perfil curvilíneo de aquella anatomía humana.
Crónica (¿o relato?) de una perfecta unión entre las más bella de las criaturas: la mujer; y su perfecto complemento: el hombre. La decisión y el erotismo son importantes...