Nada es más aradable en una relación sexual que la espontaneidad y hasta la improvisación por parte de cualquiera de los involucrados, ese es uno de los secretos para mantener viva una relación.
Mi cuerpo, pide entrar en el tuyo, con todo lo que puede entrársete y recibir de ti, tanto como tú me des. Y quiero ser un solo ser contigo, hacerte mía, incontables veces.
He vivido un millón de experiencias, pero el amor, el sexo, la sensualidad, la miastad, la paciencia y quien sabe cuantas otras más, las he vivido solo contigo...
La verdad es que nunca he sido nada devota. Pero debo reconocer que la Semana Santa vallisoletana compunge mis vísceras, tanto, que creo que todas ellas se concentran en un solo centímetro cuadrado de mi cuerpo, apelmazadas las unas con las otras...